
Respuesta rápida
Para subir la potencia de la luz, el titular del contrato lo pide a su comercializadora y la distribuidora hace el cambio en la conexión. Se sube por escalones normalizados (3,45, 4,6, 5,75, 6,9 o 9,2 kW a 230 V) y la distribuidora cobra 17,37 €/kW de extensión, 19,70 €/kW de acceso y 9,04 € de enganche, sin IVA. Antes, comprueba que tu instalación admite esa potencia.
¿Cómo sé si tengo que subir la potencia de la luz?
Tienes que subirla si se te va la luz de toda la casa al juntar varios aparatos y vuelve en cuanto apagas alguno. Esa es la firma del control de potencia, que corta cuando lo que tienes encendido supera lo contratado[6]. Si ocurre con frecuencia, puede que la potencia contratada sea insuficiente[6].
Antes de pedir nada, asegúrate de que no es otra cosa. Si lo que baja en el cuadro es el diferencial, la causa es una fuga a tierra y subir potencia no lo arregla: lo explicamos en salta el diferencial. Si baja un automático concreto, ese circuito va sobrecargado o tiene un cortocircuito. Solo cuando no baja nada en el cuadro y el corte coincide con muchos aparatos a la vez estás ante un problema de potencia.
En los contadores inteligentes de i-DE el control de potencia va dentro del propio contador. Para reponer la luz basta con desconectar algún aparato, bajar todos los automáticos, esperar unos segundos y volver a subirlos: el contador reconecta solo[6].
¿Qué potencias se pueden contratar?
No se contrata cualquier cifra, sino potencias normalizadas que salen de multiplicar una intensidad normalizada por la tensión de 230 V: por ejemplo, 15 A × 230 V = 3.450 W[1]. En una vivienda con suministro monofásico, los escalones más habituales son estos[1]:
- 3,45 kW (15 A).
- 4,6 kW (20 A).
- 5,75 kW (25 A).
- 6,9 kW (30 A).
- 9,2 kW (40 A).
- Por encima hay más escalones, como 10,35 kW (45 A), 11,5 kW (50 A) o 14,49 kW (63 A), menos frecuentes en un piso[1].
¿Cómo calculo cuánta potencia necesito?
Suma la potencia de los aparatos que de verdad usas a la vez en el peor momento del día, no la de todos los que tienes. La potencia de cada aparato viene en su placa de características o en el manual, en vatios (W).
Como orden de magnitud, y solo como referencia orientativa porque cada modelo es distinto: un horno o una lavadora calentando agua rondan los 2.000 W; un termo eléctrico, entre 1.500 y 2.000 W; un radiador o una estufa eléctrica, entre 1.000 y 2.000 W; un microondas, unos 1.000 W; una placa de inducción con varios fuegos puede pasar de varios miles de vatios; el frigorífico, la televisión y la iluminación LED suman unos pocos cientos.
Un ejemplo orientativo de una tarde de invierno: horno (2.000 W), dos radiadores (3.000 W) y el resto de la casa encendida (500 W) suman unos 5.500 W. Con 3,45 kW se va la luz seguro; con 5,75 kW entra, pero sin margen para poner a la vez la lavadora. Si en tu casa esa escena es diaria, 6,9 kW tiene más sentido que pelearse con el contador cada tarde.
- 1Apunta los aparatos que más consumen y su potencia en vatios, mirando la placa de cada uno.
- 2Piensa en el momento del día en que más coinciden encendidos (la cena en invierno suele ser el peor).
- 3Suma solo los que funcionan a la vez en ese momento y añade unos cientos de vatios para el resto de la casa.
- 4Elige el escalón normalizado inmediatamente superior a esa suma.
- 5Comprueba que ese escalón no supera lo que admite tu instalación (el interruptor general del cuadro).
Cambiar hábitos también es una opción: no poner el horno con la lavadora calentando puede ahorrarte un escalón. Contratar más potencia sube el término fijo de la factura todos los meses.
¿Hasta cuánta potencia aguanta la instalación de mi casa?
La aguanta hasta lo que marca el interruptor general automático (IGA) de tu cuadro: el reglamento define la capacidad máxima de la instalación por la intensidad de ese interruptor[2]. Con un IGA de 25 A, el techo es 5,75 kW; con uno de 40 A, 9,2 kW[1].
El Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión fija dos grados de electrificación para las viviendas nuevas. La básica prevé al menos 5.750 W; la elevada, al menos 9.200 W, y corresponde a casas con calefacción eléctrica o aire acondicionado, más electrodomésticos de lo normal, más de 160 m² útiles o recarga de coche eléctrico en vivienda unifamiliar[2]. El IGA, además, debe ser de 25 A como mínimo e independiente del control de potencia[3].
Si quieres contratar más de lo que admite tu IGA, no basta con pedirlo: hay que adaptar la instalación de la vivienda, y a veces eso implica cambiar el cuadro o la sección de la línea, no solo un interruptor. Ese es el trabajo que hace un electricista en instalaciones eléctricas en Salamanca.

¿Quién pide la subida de potencia y cómo se hace?
La pide el titular del contrato a su comercializadora, la empresa que le factura la luz. Si el aumento está dentro del límite máximo admisible de la instalación, la distribuidora hace el cambio en la conexión[4]. En Salamanca la distribuidora es i-DE, del Grupo Iberdrola, y no se elige: la asigna la zona.
La petición es cosa del titular; el papel del electricista es otro: calcular contigo la potencia que necesitas, revisar si tu cuadro y tus líneas la admiten y, si no, dejar la instalación de la vivienda preparada antes de que hagas la petición.
¿Cuánto cobra la distribuidora por subir la potencia?
La distribuidora cobra unos derechos regulados por cada kW que aumentas, fijados en el Anexo V de la Orden ITC/3519/2009: 17,374714 €/kW de extensión, 19,703137 €/kW de acceso y 9,044760 € de enganche por actuación, todo sin IVA[5]. Llegan en la factura de la luz, no en la del electricista.
Un cálculo orientativo con esas cuotas: pasar de 3,45 a 5,75 kW son 2,3 kW de aumento, es decir, unos 39,96 € de extensión, 45,32 € de acceso y 9,04 € de enganche, unos 94 € antes de IVA. El importe exacto de tu caso te lo indica tu comercializadora.
Ojo con hacerlo por partes: los incrementos de potencia pedidos en menos de tres años se consideran acumulativos a efectos de esos derechos, teniendo en cuenta lo que ya pagaste[7]. Si dudas entre dos escalones, calcula bien antes de pedir el primero.
¿Por qué en Salamanca se queda corta la potencia en invierno?
Porque el invierno es largo y frío, y en muchas casas se calienta con aparatos eléctricos. En Matacán hay de media 76,8 días de helada al año (AEMET, normales 1981-2010)[8], y en esas semanas se encienden a la vez radiadores, estufas, termo, horno y secadora. Cada radiador eléctrico añade del orden de mil o dos mil vatios a la suma, y el control de potencia corta en el peor momento.
El otro factor es la edad de los edificios. El 53,1 % de las viviendas de Salamanca capital está en edificios anteriores a 1981 (INE, Censo 2021)[9]. El Censo no dice qué instalación tiene cada piso, pero en los edificios de esa época es frecuente que el cuadro y las líneas se pensaran para mucha menos carga de la que hoy se conecta, y conviene revisarlo antes de subir de escalón.
En Tu Electricista Salamanca calculamos contigo la potencia que necesitas y, si tu cuadro o tus líneas no la admiten, dejamos la instalación de la vivienda preparada para que pidas la subida a tu comercializadora sin sorpresas. Lo hacemos en instalaciones eléctricas en Salamanca; pide presupuesto sin compromiso en el 923 79 30 10 o desde contacto.

Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta subir la potencia de la luz?
La distribuidora cobra unos derechos regulados por la Orden ITC/3519/2009: 17,37 €/kW de extensión y 19,70 €/kW de acceso por cada kW de aumento, más 9,04 € de enganche, sin IVA. Pasar de 3,45 a 5,75 kW sale, con esas cuotas, por unos 94 € antes de IVA. Si además hay que adaptar la instalación de la vivienda, ese trabajo del electricista va aparte.
¿Dónde se pide el aumento de potencia?
A tu comercializadora, la empresa que te factura la luz. Lo pide el titular del contrato y, si el aumento está dentro del límite que admite la instalación, la distribuidora hace el cambio en la conexión. En Salamanca la distribuidora es i-DE. La petición la haces tú; un electricista puede decirte qué potencia necesitas y si tu cuadro la aguanta.
¿Qué potencia necesito para una casa con calefacción eléctrica?
Depende de cuántos radiadores funcionen a la vez y de qué más enciendas en ese momento, pero el reglamento clasifica las viviendas con calefacción eléctrica como de electrificación elevada, con una previsión mínima de 9.200 W para las nuevas. En una casa existente, suma la potencia de los radiadores que usas juntos más horno, termo y resto, y elige el escalón inmediatamente superior.
¿Puedo contratar más potencia de la que admite mi instalación?
No sin adaptarla. La capacidad máxima de la instalación la marca la intensidad del interruptor general automático del cuadro: con 25 A el techo son 5,75 kW y con 40 A, 9,2 kW. Si quieres más, hay que revisar y adaptar el cuadro y las líneas de la vivienda antes de pedir la subida a la comercializadora.
¿Subir la potencia hace que la factura sea más cara?
Sí, en la parte fija. El término de potencia se paga por cada kW contratado todos los días, consumas o no, así que subir de escalón encarece la factura cada mes además del pago único a la distribuidora. Por eso conviene calcular bien: si un escalón te basta organizando qué aparatos coinciden, suele salir más a cuenta que contratar uno más alto.
¿Puedo bajar la potencia después de subirla?
Sí, también se pide a la comercializadora. Ten en cuenta que, si luego vuelves a subirla, los incrementos de potencia pedidos en menos de tres años se consideran acumulativos a efectos de los derechos de la distribuidora, teniendo en cuenta lo que ya pagaste. Por eso conviene acertar con el escalón a la primera en lugar de ir probando.
Fuentes
- [1]Resolución de 8 de septiembre de 2006, tabla de potencias normalizadas en baja tensión, BOE-A-2006-16908
- [2]Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (Real Decreto 842/2002), ITC-BT-10, BOE
- [3]Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (Real Decreto 842/2002), ITC-BT-25, BOE
- [4]i-DE, «Cambios en mi suministro»
- [5]Orden ITC/3519/2009, de 28 de diciembre, Anexo V (derechos de acometida), BOE
- [6]i-DE, «Cómo resetear el contador digital de luz tras un corte»
- [7]i-DE, glosario, «Derechos de extensión»
- [8]AEMET, valores climatológicos normales 1981-2010, Salamanca Aeropuerto
- [9]INE, Censo de Población y Viviendas 2021, viviendas por año de construcción del edificio





