Porque hace su trabajo. Las instalaciones de vivienda llevan diferenciales que cortan con una fuga de 30 mA como máximo[3], muy sensibles a propósito: protegen a las personas. En una casa reciente, cuando saltan, casi siempre hay una causa concreta y localizable.
Las más habituales en viviendas nuevas son un electrodoméstico con la resistencia derivada (termo, horno, lavavajillas), agua en un punto de luz o enchufe exterior del jardín y algún tornillo de cuadro o mueble que ha pinchado un cable al colgar algo en la pared. También pasa que se han ido añadiendo aparatos en un mismo circuito y salta el automático, que es otra protección distinta.
Para saber cuál es, baja todos los automáticos, sube el diferencial y súbelos uno a uno. Lo tienes detallado en qué hacer si salta el diferencial; si no das con ello, medimos el aislamiento y lo encontramos.