Que casi nunca es de una sola época. Alba está declarada Conjunto Histórico y la mayor parte del núcleo conserva la trama antigua[2]: calles estrechas, casas entre medianeras y muros gruesos donde la luz se fue metiendo como se pudo, primero con cable visto y después empotrando lo que la reforma de turno permitía.
El resultado suele ser una mezcla: la cocina reformada, cable antiguo en los dormitorios y empalmes en cajas que nadie ha vuelto a abrir. Lo primero es entender qué trozo es de cada época.
Cuando hay que pasar líneas nuevas en una casa así, preferimos aprovechar los recorridos que ya existen y las canaletas antes que abrir rozas en muros de carga. Lo que se puede tocar en la fachada o en elementos protegidos no lo decidimos nosotros: si tu casa está en el casco, consúltalo antes con el ayuntamiento.