En la mayoría de los adosados con garaje propio, sí, pero conviene mirar primero el cuadro y la potencia. El Reglamento de Baja Tensión clasifica como electrificación elevada, con una previsión mínima de 9.200 W, la vivienda unifamiliar con recarga de vehículo eléctrico, y reserva para ella un circuito propio, el C13[4].
En la práctica, eso significa que el cargador va en su línea, con su protección, y no colgado de un enchufe del garaje. Revisamos el cuadro, te decimos si hay sitio para la nueva protección y montamos la línea. Si hace falta más potencia contratada, la pide el titular del contrato a su comercializadora; nosotros nos ocupamos de la parte eléctrica de la vivienda.